Queridos y honorables visitantes que me honran con su visita:
Acerca de este espacio no tengo mucho que decir. No estoy segura de lo que debo escribir y si es que acepté fue principalmente por dos motivos: Primero, porque soy consciente de que una pobre inválida, confinada a la calidez y comodidad de su modesto hogar, debe de hacer todo lo que esté a su alcance para no permitirse una vida dedicada al ocio y al chismorreo. Me precio de haber tenido una preceptora juiciosa y espero haberle aprendido algo. Segundo, porque mi posición en la vida no me deja observar con tranquilidad la perversidad con la que obran algunos a los que la colina de la dificultad se les ha presentado más escarpada (he ahí la razón de la acritud con la arremeten a ciegas y locas consabidos periodistas e intelectuales).
Falta de ideas como me encuentro, no tengo más que decir. Espero cuando menos ser constante y tener suficiente aplomo para los ataques de los molestos detractores.
Afectuosamente, Susan Vernon.

2 comentarios:
Estimada Lady Susan Vernon
El presente comentario, es solo para informarle que realemtne lo que escribe se lee para el resto de nosotros.
Queridísimo: gracias por tu comentario y por el aviso. Saludos.
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