domingo 15 de abril de 2007

Del escritorio de su señoría Lady Susan Vernon

Queridos y honorables visitantes que me honran con su visita:

Antes que nada, quiero pedirles tengan la bondad de avisarme si no pueden leer el contenido de este mensaje. No soy mujer instruida en cuestiones de informática, ni a mi edad se tiene cabeza para ellas, y como podrán comprobar a lo largo de mis demás aportaciones, realmente soy una persona de poco seso y gran obstinación.

Acerca de este espacio no tengo mucho que decir. No estoy segura de lo que debo escribir y si es que acepté fue principalmente por dos motivos: Primero, porque soy consciente de que una pobre inválida, confinada a la calidez y comodidad de su modesto hogar, debe de hacer todo lo que esté a su alcance para no permitirse una vida dedicada al ocio y al chismorreo. Me precio de haber tenido una preceptora juiciosa y espero haberle aprendido algo. Segundo, porque mi posición en la vida no me deja observar con tranquilidad la perversidad con la que obran algunos a los que la colina de la dificultad se les ha presentado más escarpada (he ahí la razón de la acritud con la arremeten a ciegas y locas consabidos periodistas e intelectuales).

Falta de ideas como me encuentro, no tengo más que decir. Espero cuando menos ser constante y tener suficiente aplomo para los ataques de los molestos detractores.

Afectuosamente, Susan Vernon.


2 comentarios:

Roberto dijo...

Estimada Lady Susan Vernon

El presente comentario, es solo para informarle que realemtne lo que escribe se lee para el resto de nosotros.

Lady Susan dijo...

Queridísimo: gracias por tu comentario y por el aviso. Saludos.